lunes, 15 de junio de 2020

Acoger diligentemente a cada prójimo


Según quién sea (familiar, amigo, extraño...), ese prójimo suscitará en mí afectos bien distintos, pero que el respeto sagrado con que Dios me mira a mí sea siempre la luz de mi primera mirada, de mi atención cuidadosa y mi comportamiento. (P.M.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario