sábado, 18 de julio de 2020

Aliviar con generosidad los pesos del prójimo


Ponerse en su lugar, "arrimar el hombro", más allá de juicios y prejuicios, es propio del corazón humano, su "timbre de nobleza". Y el más vivo ejemplo, el amor de madre. ¡La Madre! Siempre junto al Hijo, "abogada nuestra", de todos. (P.M.)

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