jueves, 30 de julio de 2020

Dar el propio tiempo con generosidad


Es el gran regalo que me ha hecho el Cielo: mi tiempo. No soy su dueño ni tampoco su esclavo; solo su administrador. Dios, "Calma infinita", me enseñará a no perderlo ni desperdiciarlo; a eternizarlo en el amor "que no pasa nunca". (P.M.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario